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Gas licuado y aerostación: la energía que hace posible volar en globo

30/07/26

GLP
AEROSTACION

La combinación de un elevado poder calorífico, un almacenamiento compacto y una respuesta inmediata convierte al gas licuado en una solución especialmente adecuada para una actividad donde la fiabilidad del suministro energético resulta determinante.

Los globos aerostáticos son una de las formas de vuelo más eficientes, silenciosas y tranquilas que existen. Aunque su funcionamiento parece sencillo, detrás de cada despegue hay una tecnología precisa en la que el combustible juega un papel muy importante: en este caso, el gas licuado. Gracias a su elevada capacidad calorífica, su facilidad de almacenamiento y la fiabilidad que ofrece durante toda la operación es el combustible ideal.

Así, la aerostación es un ejemplo de cómo esta energía de presente y futuro responde a necesidades muy diferentes dentro del sector del transporte. Desde el turismo y el ocio hasta aplicaciones industriales o logísticas, el gas licuado demuestra que su versatilidad puede llegar a todo tipo de usos. 

¿Cómo funciona el gas licuado en un globo aerostático? 

El principio de funcionamiento de un globo aerostático es sencillo: el aire caliente es menos denso que el aire frío, por lo que al calentarlo en el interior del globo logra la sustentación necesaria para elevarse.

Para generar ese calor se utilizan quemadores de alta potencia alimentados por gas licuado. El combustible se almacena en botellas presurizadas en estado líquido y, al llegar al quemador, pasa a estado gaseoso para mezclarse con el aire y producir una llama de gran intensidad capaz de elevar rápidamente la temperatura del aire contenido en el globo.

Dentro del gas licuado existen diferentes composiciones que pueden emplearse en función de las necesidades. Por un lado, el propano ofrece comportamiento eficiente y óptimo a bajas temperaturas gracias a su menor punto de ebullición y a una presión de vapor más elevada, lo que garantiza un suministro estable incluso en condiciones climáticas complejas. Por otro, la mezcla de propano y butano también pueden usarse, siempre que se tengan en cuenta aspectos como la composición del combustible o las condiciones ambientales.

Los equipos de vuelo incorporan además sistemas de regulación que permiten controlar con precisión el caudal de combustible hacia los quemadores. El piloto realiza pequeñas ráfagas de calor para mantener la altitud según se necesite, optimizando el consumo y garantizando un funcionamiento seguro durante todo el vuelo. 

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Un combustible eficiente para una actividad diferente 

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La aerostación demuestra algunas de las principales ventajas que caracterizan al gas licuado:

Su alta densidad energética permite almacenar una gran cantidad de energía en un espacio reducido, un especto muy importante en una aeronave donde cada kilogramo que se añada cuenta. Al mismo tiempo, la combustión limpia y eficiente del gas licuado facilita un funcionamiento estable de los quemadores y un rendimiento óptimo durante toda la operación.

Otro beneficio por el que destaca es la facilidad de almacenamiento y transporte del combustible: las botellas presurizadas permiten disponer de autonomía suficiente para cada vuelo y simplifican las operaciones logísticas, tanto en el lugar de despegue como durante el seguimiento del globo.

Además, el comportamiento del gas licuado ofrece la rapidez de respuesta necesaria para una actividad en la que el piloto debe realizar ajustes continuos de potencia durante el ascenso, el mantenimiento de la altitud o el descenso controlado. 

Una energía para todo tipo de transportes 

Las características del gas licuado permiten responder a necesidades muy diferentes dentro del ámbito de la movilidad, desde usos más recreativos y de ocio hasta el transporte profesional de flotas.

Actualmente, impulsa miles de vehículos, siendo un combustible accesible, eficiente y que reduce las emisiones de partículas al aire. Desde un globo aerostático que sobrevuela el paisaje hasta un camión de distribución urbana, el gas licuado demuestra que puede adaptarse a aplicaciones muy distintas, ampliando su contribución a la descarbonización de toda la movilidad. 

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