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El gas licuado, un aliado estable para la operación salida

31/03/26

AGL
AUTOGAS

En un contexto internacional marcado por la incertidumbre energética y el encarecimiento de los combustibles tradicionales, el autogas o gas licuado se posiciona como una opción cada vez más atractiva para los conductores. Su estabilidad de precios, disponibilidad y menor exposición a tensiones geopolíticas lo convierten en una alternativa fiable, especialmente en periodos de alta movilidad como la Semana Santa.

Un precio más predecible en tiempos de incertidumbre

Mientras otros combustibles tradicionales han experimentado importantes fluctuaciones en los últimos meses, el gas licuado ha mantenido una evolución mucho más contenida. Según datos del Ministerio para la Transición Ecológica, el precio del autogas ha pasado de aproximadamente 0,93€/litro a principios de año a alrededor de 0,96€/litro en marzo.

Este comportamiento responde a varios factores estructurales. Por un lado, el gas licuado cuenta con una cadena de suministro diversificada, con importaciones procedentes principalmente de Estados Unidos, el Mar del Norte y Argelia. Por otro lado, su proceso de producción es más sencillo que el de otros combustibles, lo que contribuye a amortiguar las fluctuaciones del mercado energético. 

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Accesible y adaptable a vehículos existentes

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Y es que de los principales atractivos del gas licuado es su accesibilidad. Los vehículos convencionales pueden transformarse para utilizar autogas mediante una inversión moderada y un proceso relativamente rápido, evitando la necesidad de adquirir un coche nuevo.

Tal y como señala en una conversación con AGL la Asociación de Transformadores de Vehículos (ASTRAVE), que agrupa a empresas especializadas en este tipo de adaptaciones, las llamadas que han recibido han aumentado en un 150%, “principalmente a raíz de la subida de precios de la gasolina y el diésel”. La Asociación explica que “el aumento repentino del interés responde a que el gas licuado es un combustible cuyo precio se mantiene más estable”, siendo una alternativa “mucho más económica en periodos de incertidumbre energética como el actual”.

Además, desde ASTRAVE destacan que “es un combustible de transición que reduce las emisiones contaminantes de los vehículos, y esto hace que los vehículos gasolina EURO 4 (matriculados a partir de 2006) y diésel EURO 6 (matriculados a partir de 2016), puedan conseguir la etiqueta ECO con la transformación a gas licuado”. Por lo tanto, “permite dar una segunda vida útil a un vehículo, contribuyendo así a la economía circular”.

Durante periodos de alta movilidad, como la Semana Santa, el autogas destaca también por su disponibilidad. En España, la red de suministro cuenta ya con más de 900 estaciones de servicio, lo que garantiza su acceso tanto en entornos urbanos como en trayectos de larga distancia.

Esta amplia infraestructura aporta tranquilidad a los conductores, que pueden planificar sus desplazamientos con mayor previsibilidad y sin preocuparse por la disponibilidad del combustible. 

Mirando al futuro: el impulso del bioGLP

El desarrollo del bioGLP marca el siguiente paso en la evolución del sector. Este combustible renovable permitirá aprovechar la infraestructura ya existente para avanzar en los objetivos de descarbonización, reforzando el papel del gas licuado como una solución inmediata, eficiente y disponible.

Desde la Asociación Gas Licuado (AGL) trabajamos para promover esta solución energética como parte de la solución hacia una economía neutra en carbono en 2050. Apostamos por una energía coste-eficiente y por el desarrollo de un marco que facilite la descarbonización de la carretera y de la sociedad, garantizando al mismo tiempo la viabilidad del sector. 

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