El crecimiento del autogas en España
27/02/26
El autogas o gas licuado se consolida, cada vez más, como una de las alternativas más realistas, accesibles y sostenibles dentro del proceso de transición energética en España.
En un contexto marcado por la necesidad de reducir emisiones sin comprometer la movilidad, el gas licuado va ganando terreno, aumentando cada vez más la cifra de matriculaciones. Además, cuenta con una consolidada red de repostaje a lo largo de todo el territorio, con más de 900 puntos de repostaje.
Según datos recogidos por la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (ANFAC), el crecimiento del gas licuado en 2025 ha alcanzado el 76,4% respecto a 2024, con 59.783 de matriculaciones, confirmando su papel como solución efectiva y accesible frente a otros combustibles tradicionales.
El impulso del autogas no se distribuye de forma homogénea, pero sí muestra tendencias claras. La Comunidad de Madrid concentra aproximadamente el 30% de las matriculaciones de vehículos con gas licuado, posicionándose como el principal motor del crecimiento. Este liderazgo responde, en gran medida, a la búsqueda de soluciones de movilidad más económicas en entornos urbanos con restricciones medioambientales.
En segundo lugar, la Comunidad Valenciana destaca por su crecimiento acelerado: un incremento del 157% en 2025 que le permite superar el 15% de cuota dentro del mercado de autogas. Este dato refleja una adopción cada vez más extendida tanto entre particulares como en flotas profesionales.
Andalucía completa el podio con más de un 13% de cuota, consolidando la expansión de este combustible de presente y futuro en regiones con gran dependencia del vehículo privado y amplias redes de distribución.
El aumento de matriculaciones en 2025 no es un fenómeno aislado, sino la culminación de una tendencia al alza que se viene observando en los últimos años. A este crecimiento contribuye también el desarrollo del sector de transformación de vehículos. Talleres como Ircongas, a los que entrevistamos anteriormente en AGL y que forman parte de Asociación de Transformadores de Vehículos (ASTRAVE), han desempeñado un papel clave, adaptando más de 9.000 vehículos a gas licuado en los últimos seis años. Este dato pone de manifiesto que no solo se trata de vehículos nuevos, sino también de una oportunidad para alargar la vida útil de automóviles ya existentes, reduciendo su impacto ambiental. Tal y como ellos comentaron, el gas licuado “alarga la vida del motor y la del vehículo, y tendremos un ahorro muy importante al repostar combustible”.
Además, el gas licuado presenta ventajas importantes, tanto para los usuarios como para el conjunto del sistema de movilidad. Entre sus principales beneficios destacan:
- Ahorro económico: el coste por kilómetro es inferior al de combustibles tradicionales.
- Infraestructura disponible: España cuenta con una red amplia de estaciones de servicio que suministran gas licuado.
- Menor impacto ambiental: reduce las emisiones de CO2 y partículas, contribuyendo a mejorar la calidad del aire.
El desarrollo del autogas también se ve influido por el marco legislativo. Las políticas orientadas a la reducción de emisiones, junto con incentivos a tecnologías más limpias, están favoreciendo su adopción. Tal y como anunciaba Bruselas, la regulación futura seguirá impulsando soluciones que combinen sostenibilidad y accesibilidad, un terreno donde el autogas tiene una posición de ventaja.
Así, el gas licuado eso una pieza clave dentro del mix energético del transporte en España. Su crecimiento no solo responde a una tendencia coyuntural, sino a una necesidad estructural: avanzar hacia una movilidad más eficiente sin renunciar a la viabilidad económica y operativa.
Desde la Asociación Española de Gas Licuado queremos destacar que este combustible está preparado para el futuro, al ofrecer una solución inmediata que facilita la transición energética sin dejar a nadie atrás.