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Sebastià Masas Colón, consejero delegado de VITOGAS: “La transición energética debe ser justa, equitativa y adaptada a la realidad de cada territorio”

12/03/24

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Tras la incorporación de la filial española del Grupo RUBIS como nuevo asociado, conversamos con su máximo directivo sobre el compromiso compartido con el desarrollo de los gases renovables BioGLP y rDME y con la promoción del gas licuado como combustible de transición.

Sebastià Masas Colón, consejero delegado de VITOGAS: “La transición energética debe ser justa, equitativa y adaptada a la realidad de cada territorio”

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VITOGAS, uno de los principales operadores de gas licuado de España, se ha incorporado recientemente a la Asociación Gas Licuado, en la que ocupará una vocalía en la Junta Directiva. Con su entrada como asociado, la AGL fortalece su posición como referente sectorial y su capacidad para abogar por una descarbonización eficiente y competitiva, basada en todas las tecnologías disponibles.

Sebastià Masas Colón, consejero delegado de VITOGAS y representante de la misma en la asociación, ha desarrollado toda su carrera profesional en el sector de los hidrocarburos; y lleva 23 años desempeñando labores directivas en la empresa de la que es consejero delegado desde enero de 2023. Acumulando sus experiencias técnica, comercial y ejecutiva, comparte en esta entrevista su visión sobre el presente y el futuro de la transición energética y la contribución a esta del gas licuado.

¿Hacia dónde crees que avanza el proceso de descarbonización?

El fin último de las políticas enfocadas en la transición energética debe ser la consecución de los objetivos climáticos y de reducción de emisiones. Y, aunque España avanza en este camino, los objetivos son cada vez más ambiciosos, y el plazo para alcanzarlos, escaso. Para llegar a ese objetivo es necesaria una perspectiva inclusiva, que considere todas las rutas y tecnologías de descarbonización posibles, y que, por tanto, no olvide los gases renovables BioGLP y rDME. 

Para quiénes no son especialistas en la materia, ¿qué son el BioGLP y el rDME y por qué son gases renovables?

El BioGLP es un biocombustible producido a partir de residuos vegetales y animales, aceites vegetales y biogás. Para su obtención, es posible el uso dede las energías solar y eólica, así como del CO2 capturado. Por su parte, el rDME se obtiene de biocombustibles avanzados (como el metanol renovable, la agricultura o los residuos forestales), el combustible de carbono reciclado y el combustible renovable de origen no biológico. Esto los convierte en gases renovables y, como tales, en soluciones plenamente viables para el consumidor, que contribuyen decisivamente a la descarbonización, mejoran la calidad del aire y contribuyen a la economía circular. Son una energía de presente y de futuro.

¿Y la infraestructura del sector del gas licuado está preparada para su introducción?

La transición del gas licuado al BioGLP y el rDME puede ocurrir de la noche a la mañana. Una de las grandes ventajas de este combustible es que las infraestructuras de aprovisionamiento, transporte y uso del gas licuado no requieren de adaptación para incorporar estos gases renovables. Y, de hecho, no es que la infraestructura esté preparada para comenzar el proceso, sino que ya hay casos de utilización presente de estas nuevas soluciones sostenibles en España.

Entonces, esos gases renovables, el BioGLP y el rDME, ¿qué escenario afrontan?

La asociación europea de la que la AGL forma parte, Liquid Gas Europe, estima que para 2050, año en el que se ha fijado el horizonte de neutralidad climática europeo, el mercado de gases licuados podrá ser 100% renovable. La demanda se estima para entonces de entre 8 y 12 millones de toneladas, que podría satisfacerse con las tecnologías en desarrollo. A corto y medio plazo, se espera que el BioGLP proceda principalmente del biorefinado de lípidos, la conversión de biogás y la gasificación de biomasa. Pero, en ese sentido, todavía quedan desafíos importantes. Y para ello es fundamental contar con políticas y marcos regulatorios que trabajen en esta dirección.

Pero siempre es importante tener en cuenta que la descarbonización, que es un proceso demandado y necesario, se tiene que hacer por fases, en el marco de una transición energética propiamente dicha. Y que no puede dejar a nadie atrás: tiene que ser justa. Así, potenciar el gas licuado convencional es una solución inmediata y eficiente para reducir las emisiones en un muy corto plazo, no solo de CO2, sino también de partículas perjudiciales para la calidad del aire.

En concreto, ¿a qué se refiere cuando habla de una transición energética justa? ¿Qué contribución puede hacer el gas licuado a la misma?

La transición energética justa es una prioridad para la asociación. Implica que nadie se quede fuera de este proceso de cambio del modelo energético, ni por obstáculos económicos ni por el lugar en el que reside. Para ello, el papel del gas licuado es clave. Primero, porque es un combustible con un precio asequible para los consumidores, además de estable: no ha sufrido la volatilidad de la crisis energética de los últimos años. Y segundo, porque es accesible en todo el territorio, incluidas las áreas rurales e insulares o incluso ultraperiféricas. La facilidad para transportar y almacenar el gas licuado permite satisfacer la demanda de energía en casi cualquier lugar, donde difícilmente puedan llegar otras alternativas a un precio razonable.

En la Asociación Gas Licuado trabajamos para promover una transición justa, que tenga en cuenta las regiones rurales y las Islas Canarias, en las que el gas licuado, el BioGLP y rDME, dan respuesta a dos desafíos cruciales: el acceso al suministro energético y la descarbonización.

Sobre VITOGAS

VITOGAS, filial española del Grupo RUBIS, nace en 2007 con sede social en Barcelona tras la compra de los activos de Shell Gas España. La compañía inicia su actividad comercializando gas propano a granel y canalizado a nivel doméstico, hoteles, restaurantes, granjas, sector industrial y terciario, así como para automoción. Tras la compra de Totalgaz España en 2008 y la asunción en 2010 del negocio del gas licuado de BP Oil España, VITOGAS se coloca entre los tres primeros operadores en España. La empresa ostenta hoy una cuota de mercado del 6.4 %, presente el todo el territorio peninsular, y una fuerte implantación en comunidades autónomas como Aragón, Cataluña, Galicia, Comunidad Valenciana y Murcia. Cuenta con más de 14.000 clientes, en su mayoría del sector industrial, comercial y doméstico, y es uno de los referentes en el sector del autogás.